Hoy se celebra el día del Psicólogo. Yo estudié Psicología, pero no soy Psicóloga. “No aún”, me dicen algunas personas cercanas.
Ayer fue el día del estudiante universitario. Yo ya no voy a las aulas a recibir clases, hace ya más de un año que no presento un parcial y dos desde que dejé de preocuparme por la carga crediticia y el promedio. Ya no me siento estudiante.
Tuve beca, vi pacientes, llevaba notas, tenía archivadores. Usé bata, usé tacones, me peiné con gelatina, asistí a congresos y fui a cursos de matrícula reducida. Me enfilé hacia el comedor, me tripié los conciertos, me uní a la “lucha de resistencia” contra los tomistas. Esperé largas horas en silencio por la publicación de un listado de notas e incluso tuve la oportunidad de llevar yo misma un listado de ésos a la dirección, como docente encargada.
Tampoco soy Psicóloga. Tengo conocimientos, tengo ideas, sostengo posiciones y podría debatir “desde mi punto de vista profesional”… pero estoy fuera de escena. No tengo título, y por lo tanto [bueh...], no tengo trabajo.
No tengo un piso/ organización desde el cual apuntar una descarga de opiniones, ni un aula de clases dentro de la cual debatirlos ”sin que pase nada”.
Estoy en el limbo.
Odio ser tesista.





2 respuestas hasta el momento ↓
izquierdonelson // Noviembre 22, 2007 a 11:08 pm
me siento identificado con esa situación… pero en el fondo somos lo que queremos ser…
Así que sé lo q sientas que debes ser…
La niña del bigote // Noviembre 23, 2007 a 8:45 pm
Ay mi bella…quisiera poder decirte que con finalizar la tesis se van éstos problemas, pero no es así…
Al ser tesista, puedes estar en el limbo, o ser parte de dos mundos, el de estudiantes y el de profesionales, porque tienes un pie en cada uno de ellos.
Al graduarte, si, eres profesional, pero aún te sientes como un estudiante que acaba de salir…
Somos así pequeña, somos así. El limbo, a pesar de todo, no es tan malo…
Por cierto, feliz día del psicólogo y del estudiante